Tomatito, "Flamencad 2026"

FLAMENCAD 2026 comienza mirando a la memoria del flamenco

Hay conciertos que se escuchan. Y hay conciertos que se sienten.

Anoche, el Baluarte de la Candelaria abrió las puertas a la quinta edición de FLAMENCAD con un nombre que forma parte de la historia viva del flamenco: Tomatito.

No podía haber mejor manera de comenzar. El guitarrista almeriense regaló un recorrido por más de cuatro décadas de arte, llevando al público por un viaje donde la técnica se funde con el sentimiento y donde cada nota parece contar una historia. El Baluarte respondió con un silencio respetuoso, roto únicamente por los aplausos de un público entregado que acompañó cada uno de los temas de la noche.

Cádiz disfrutó de una de esas noches en las que el flamenco parece adueñarse del tiempo.

Sobre el escenario, Tomatito estuvo acompañado por José del Tomate, a la segunda guitarra; Morenito de Íllora y Kiki Cortiñas, al cante, y Joni Cortés, a la percusión, formando un conjunto de enorme calidad que sostuvo un concierto brillante de principio a fin.

Entre los asistentes Ana María Sanjuán Luna, concejala del Ayuntamiento de Cádiz, compartiendo una noche que volvió a poner de manifiesto el compromiso de la ciudad con uno de sus patrimonios culturales más universales. 

Hubo, sin embargo, un instante que trascendió la música.  En una de las imágenes de la noche, Tomatito dirige su mirada hacia la silla vacía reservada al cante. Una fotografía que invita a imaginar, más que a explicar. Como si, por un momento, aquella ausencia estuviera llena de presencia. Es imposible no pensar en Camarón de la Isla, compañero de tantas noches irrepetibles, cuya huella sigue habitando cada acorde de quien compartió con él una parte fundamental de la historia del flamenco.

Y cuando comenzaron a sonar los compases de "La Leyenda del Tiempo", esa sensación cobró aún más sentido. Porque hay canciones que nunca dejan de pertenecer a quien las convirtió en eternas.

FLAMENCAD 2026 ha comenzado con la grandeza de quienes no necesitan demostrar nada porque llevan toda una vida escribiendo la historia del flamenco.

Si este ha sido el primer capítulo, Cádiz puede prepararse para un festival inolvidable.