Coloreando Vidas.

Cuando Cádiz decide caminar al lado de quien más lo necesita

Hay días en los que una ciudad demuestra quién es de verdad.

Días en los que la gastronomía, la cultura y el encuentro se convierten en una herramienta capaz de cambiar vidas. El V Ronqueo Solidario "Coloreando Vidas", celebrado en Puerto Sherry, ha sido uno de esos días que permanecerán en la memoria de muchas personas.

 

Con una organización impecable de la mano de Petaca Chico de Barbate y el compromiso de su director, Fernando Quirós, el evento reunió a una multitud entregada a una causa que va mucho más allá de un encuentro gastronómico: construir una sociedad más inclusiva y sensible con la discapacidad y las enfermedades raras.

El ambiente estuvo marcado por la emoción, las sorpresas y la generosidad. Restaurantes, patrocinadores, voluntarios, colaboradores y cientos de asistentes demostraron que cuando una comunidad se une, las diferencias desaparecen y solo queda la voluntad de ayudar.

La jornada alcanzó una cifra extraordinaria: 33.700 euros recaudados. Pero hubo un momento que resumió el verdadero espíritu de Coloreando Vidas.

Ana, una niña que convive con una enfermedad rara, recibió junto a su familia una sorpresa que cambiará su día a día. Gracias a la solidaridad de todos los presentes se ha conseguido financiar la instalación de una rampa adaptada para su vehículo, una mejora que facilitará sus desplazamientos y le ofrecerá una mayor autonomía y calidad de vida.

Sin embargo, el regalo fue mucho más grande que una adaptación mecánica. El mensaje que recibió Ana fue que no está sola, que existe una sociedad dispuesta a caminar a su lado y a tender la mano cuando más falta hace.

Durante el evento también tuvo un espacio especial la iniciativa "Las 4 caras del Atún", una propuesta solidaria impulsada por Masa Madre y Fernando Quirós, conocido como el pintor de los atunes. Cuatro elaboraciones de atún rojo creadas para disfrutar de la gastronomía mientras cada aportación se convierte en ayuda directa para la Asociación Coloreando Vidas.

La presencia de Humanamente Inclusiva, representando a Cádiz, reforzó ese mensaje de acompañamiento, diversidad y compromiso social que impregnó toda la jornada.

Un reconocimiento especial merece también UNIPER y las familias que forman parte de esta gran comunidad, por la inmensa labor que realizan cada día acompañando a niños y niñas con necesidades especiales, demostrando que la inclusión se construye desde el cariño, la constancia y el apoyo mutuo.

Los objetivos de Coloreando Vidas siguen siendo claros: informar, sensibilizar y promover la inclusión de las personas con discapacidad en todos los ámbitos de la sociedad. Y lo vivido este sábado demuestra que esos objetivos no son una declaración de intenciones, sino una realidad que se hace visible gracias al compromiso colectivo.

Cuando el ronqueo terminó y el bullicio se apagó, quedó la sensación de haber participado en algo mucho más grande que un evento solidario.

Porque ayudar es mucho más que dar.

Los 33.700 euros recaudados ayudarán a hacer realidad el proyecto de humanización del pasillo de la planta de oncología del Hospital de Jerez. Porque a veces, un lugar más humano también forma parte de la cura.

Es acompañar.
Es comprender.
Es estar presentes cuando alguien más lo necesita.

Y Cádiz, una vez más, estuvo presente.

texto: @PacodlaCorte