Zaida Muxí " Ciudades Cuidadoras"
Zaida Muxí invita a repensar Cádiz desde el cuidado, la arquitectura y las personas
La terraza de la Fundación Unicaja de Cádiz acogió en la noche de este jueves una nueva cita del ciclo de conferencias "Arquitectura, Paisaje y Territorio", un encuentro organizado por la Fundación Unicaja en colaboración con el Colegio Oficial de Arquitectos de Cádiz, que volvió a reunir a profesionales, representantes institucionales y ciudadanos interesados en reflexionar sobre el presente y el futuro de nuestras ciudades.
La conferencia, titulada "Ciudades cuidadoras", estuvo protagonizada por la arquitecta, urbanista y profesora Zaida Muxí, una de las voces más reconocidas internacionalmente en urbanismo con perspectiva de género y derecho a la ciudad. La sesión fue presentada y guiada por el arquitecto Tomás Carranza, quien condujo una conversación cercana y dinámica durante toda la velada.
Antes del comienzo del acto, Ana María Sanjuán, concejala del Ayuntamiento de Cádiz, tuvo la oportunidad de mantener una conversación con Zaida Muxí, compartiendo impresiones sobre la vivienda, el urbanismo y los desafíos que afrontan hoy las ciudades para convertirse en espacios más habitables, inclusivos y centrados en las personas. Un intercambio cercano que puso de manifiesto la importancia de acercar el pensamiento arquitectónico a la gestión pública y a las necesidades reales de la ciudadanía.
En la apertura institucional estuvieron presentes Ana María Sanjuán, Paula Vilches, decana del Colegio Oficial de Arquitectos de Cádiz; Javier Vela, en representación de la Fundación Unicaja; y Rosa Algarín, tesorera del Colegio Oficial de Médicos de Cádiz, mostrando con su presencia el respaldo a una iniciativa que sitúa la arquitectura como una herramienta de reflexión al servicio de la sociedad.
Durante su intervención, Zaida Muxí defendió una forma de entender el urbanismo que va mucho más allá del diseño de edificios y calles. Su propuesta pasa por construir ciudades pensadas para cuidar de las personas, donde la accesibilidad, la igualdad, la proximidad de los servicios y la calidad del espacio público sean elementos esenciales para mejorar la vida cotidiana.
A través de diferentes proyectos desarrollados en ciudades como Barcelona, Viena o Iztapalapa (Ciudad de México), la arquitecta mostró ejemplos de cómo el urbanismo puede convertirse en una auténtica herramienta de transformación social. Especial atención dedicó a las llamadas "ciudades para la gente mayor", donde el espacio público favorece la autonomía, la convivencia y el envejecimiento activo, permitiendo que las personas continúen formando parte de la vida de sus barrios.
Otro de los ejes de la conferencia abordó las desigualdades que todavía persisten en nuestras ciudades. Muxí explicó cómo el modelo urbano tradicional ha respondido históricamente a una visión productiva y androcéntrica, recordando que muchas mujeres siguen asumiendo una mayor carga de los trabajos de cuidados y de las tareas domésticas. Una realidad que, según expuso, también debe tenerse en cuenta cuando se proyectan viviendas, barrios y espacios públicos, porque el urbanismo nunca es neutral: puede contribuir a reducir las desigualdades o, por el contrario, perpetuarlas.
Especial interés despertó también el concepto de los "cuidados multiescalares", una visión que entiende el cuidado como una responsabilidad compartida entre la vivienda, el barrio, la comunidad y el entorno natural. Ideas como la interdependencia, la ecodependencia o la consideración del planeta como "casa común" fueron algunos de los conceptos que marcaron una intervención profundamente humanista, invitando a repensar la arquitectura desde la empatía, la sostenibilidad y el bienestar colectivo.
La conferencia concluyó con un enriquecedor turno de preguntas en el que el público volvió a demostrar su interés y sensibilidad por las cuestiones planteadas por Zaida Muxí. Las intervenciones abordaron temas relacionados con la vivienda, el espacio público, la accesibilidad, el envejecimiento de la población y el papel de la arquitectura en la construcción de ciudades más justas y humanas. Un diálogo cercano y participativo que la ponente respondió con cercanía y profundidad, y que fue recibido con un cálido aplauso por los asistentes.
La noche terminó con la certeza de que la arquitectura no solo transforma el paisaje urbano, sino también la manera en que vivimos, convivimos y cuidamos unos de otros. Un mensaje que encontró en el público gaditano una acogida especialmente sensible y agradecida por este tipo de iniciativas culturales, que invitan a pensar la ciudad desde una mirada más humana y comprometida.