Cerro del Moro
Cerro del Moro, un barrio en transformación
Entre la memoria de sus primeras viviendas y el futuro de una barriada gaditana
Comenzamos nuestro recorrido por el Cerro del Moro, acompañados por Ana María Sanjuán, entre calles, edificios residenciales y espacios abiertos que reflejan distintas etapas de su evolución urbana.
Nacido durante la expansión de Cádiz hacia extramuros, el barrio ha experimentado importantes cambios desde mediados del siglo XX. Hoy conviven las antiguas edificaciones con nuevas promociones de viviendas, testimonio de una transformación que continúa.
Esta imagen abre un nuevo capítulo de Cádiz desde sus Barrios, dedicado a conocer su historia, su presente y la vida cotidiana de quienes lo habitan.
«Cada barrio tiene un pasado que recordar, un presente que cuidar y un futuro por construir.»
"De las primeras viviendas obreras
a la transformación de un barrio gaditano"
El Cerro del Moro constituye uno de los ejemplos más representativos de la expansión urbana de Cádiz durante la segunda mitad del siglo XX. Su historia está vinculada al crecimiento de extramuros, a la necesidad de viviendas para las familias trabajadoras y a un prolongado proceso de transformación urbanística que continúa en la actualidad.
LOS ORÍGENES DEL BARRIO
Antes de convertirse en barriada, este territorio estaba formado por huertas, terrenos arenosos y pequeñas construcciones dispersas.
Su denominación, según diferentes testimonios recogidos en investigaciones históricas, podría proceder de una pequeña elevación de tierra rojiza donde habría vivido una familia de origen norteafricano. Otra interpretación relaciona el nombre con un trabajador de las propiedades próximas. Ambas versiones pertenecen a la tradición oral y no han podido establecerse documentalmente como definitivas.
La transformación de estos terrenos se aceleró durante los años cincuenta, cuando Cádiz comenzó a extenderse hacia extramuros para responder a las crecientes necesidades de vivienda.
El desarrollo industrial, la actividad de los astilleros y la presencia de instalaciones ferroviarias contribuyeron al crecimiento de nuevas barriadas destinadas principalmente a familias trabajadoras.
LAS PRIMERAS VIVIENDAS
Entre las primeras promociones residenciales destacó el grupo San Fermín, construido en 1956, con 70 viviendas promovidas por la organización sindical de la época.
Eran viviendas de pequeñas dimensiones, algunas de aproximadamente 35 metros cuadrados, en las que llegaron a convivir familias numerosas.
Parte de sus primeros habitantes procedía de zonas del casco histórico donde las condiciones de habitabilidad eran deficientes. Algunas familias habían vivido anteriormente en alojamientos provisionales, entre ellos las bóvedas de las Puertas de Tierra.
Aquellas construcciones, que inicialmente representaron una oportunidad para acceder a una vivienda, terminaron mostrando importantes problemas de conservación y habitabilidad con el paso de las décadas.
LA TRANSFORMACIÓN URBANÍSTICA
En 1990 se aprobó un plan de remodelación integral destinado a sustituir progresivamente las antiguas edificaciones por viviendas de nueva construcción.
El proyecto se organizó en ocho fases, contemplando la construcción de nuevos edificios, el realojo de las familias y la posterior demolición de las viviendas antiguas.
Las tres primeras fases, desarrolladas por el Ayuntamiento de Cádiz, permitieron construir 296 viviendas. Posteriormente, la Junta de Andalucía asumió nuevas actuaciones que incorporaron otras 174 viviendas durante las fases cuarta, quinta y sexta.
En conjunto, las seis primeras fases sumaron 470 viviendas.
Sin embargo, la remodelación sufrió importantes retrasos y periodos de paralización, prolongando durante décadas la espera de numerosas familias.
EL CERRO DEL MORO EN 2026
En 2024 se adjudicó la construcción de 67 nuevas viviendas públicas correspondientes a la séptima fase de remodelación.
Esta promoción, desarrollada por la Agencia de Vivienda y Rehabilitación de Andalucía (AVRA), contempla viviendas de dos, tres y cuatro dormitorios, plazas de aparcamiento, trasteros y mejoras en accesibilidad y eficiencia energética.
En septiembre de 2026, la Junta de Andalucía comunicó que las obras habían alcanzado el 62 % de ejecución.
La inversión prevista para las dos últimas fases de la remodelación asciende aproximadamente a 10,9 millones de euros.
La octava fase contempla completar los realojos previstos y abordar la demolición de los antiguos edificios pendientes de sustitución.
Se trata de una transformación que ha atravesado diferentes etapas administrativas y políticas durante más de tres décadas.
UN BARRIO CON HISTORIA Y FUTURO
El Cerro del Moro representa una parte significativa de la evolución residencial de Cádiz.
Su historia permite comprender las dificultades de acceso a la vivienda durante la segunda mitad del siglo XX, las consecuencias del deterioro de las primeras promociones y la complejidad de desarrollar procesos de renovación urbana manteniendo a las familias en su entorno.
Hoy, la construcción de nuevas viviendas públicas supone un avance hacia la finalización de un proyecto iniciado hace más de treinta años.
Sin embargo, la transformación del barrio no puede medirse únicamente por el número de edificios sustituidos. También debe valorarse por las condiciones de habitabilidad alcanzadas, los tiempos de espera de sus residentes y la capacidad de las administraciones para responder a sus necesidades.
CÁDIZ DESDE SUS BARRIOS, EN EL CERRO DEL MORO
En este nuevo capítulo de Cádiz desde sus Barrios, recorremos el Cerro del Moro acompañados por Ana María Sanjuán Luna, concejala de Vivienda y Desarrollo Sostenible del Ayuntamiento de Cádiz y presidenta de PROCASA.
A través de sus calles, las antiguas edificaciones y las nuevas promociones residenciales, documentamos la evolución de un barrio cuya transformación forma parte de la historia reciente de la ciudad.
Un recorrido que nos permitirá conocer su configuración actual y acercarnos a las personas que han vivido durante décadas los cambios experimentados por esta barriada gaditana.
«Hay barrios que se construyen en unos años y otros que necesitan generaciones para completar su transformación.»
Cerro del Moro, una mirada al presente
Entre la historia de extramuros y la transformación urbana
Comenzamos nuestro recorrido por el Cerro del Moro, una barriada nacida durante la expansión de Cádiz hacia extramuros a mediados del siglo XX. Los edificios residenciales, los comercios de proximidad, las palmeras y el movimiento cotidiano de sus calles muestran un entorno urbano que ha experimentado importantes transformaciones a lo largo de las décadas.Esta primera imagen nos sitúa ante un barrio estrechamente vinculado a la historia de la vivienda obrera gaditana, donde diferentes generaciones han construido su vida y su identidad.
«Cada calle guarda una historia,
y cada barrio conserva las huellas de quienes lo han habitado.»
Asociación de Vecinos Claridad
Un espacio de participación y compromiso con el Cerro del Moro
En nuestro recorrido llegamos a la sede de la Asociación de Vecinos Claridad, una de las entidades representativas del movimiento vecinal del Cerro del Moro. A través de actividades sociales, culturales y solidarias, la asociación ha contribuido a fomentar la convivencia, atender necesidades comunitarias y trasladar las reivindicaciones de sus habitantes a las administraciones públicas. Su trayectoria refleja la importancia del asociacionismo en la vida cotidiana del barrio y el papel de los vecinos en la búsqueda de mejoras para su entorno.
«Un barrio también se construye con las manos
de quienes trabajan por sus vecinos.»
ASOCIACIÓN DE VECINOS CLARIDAD
La voz de un barrio que nunca dejó de reivindicar
Una historia de participación ciudadana, solidaridad y defensa de la vivienda en el Cerro del Moro.
La historia del Cerro del Moro no puede entenderse sin su movimiento vecinal. Durante décadas, sus habitantes han participado activamente en la defensa de sus viviendas, la mejora de los espacios públicos y la búsqueda de soluciones a las necesidades sociales del barrio.
En esa trayectoria ocupa un lugar destacado la Asociación de Vecinos Claridad, cuya sede se encuentra en la calle Alcalde Blázquez, uno de los principales ejes de la vida cotidiana del Cerro del Moro.
Una historia de participación vecinal
La actual asociación está vinculada a la trayectoria de dos entidades históricas del barrio: Claridad y Primero de Mayo.
En 2006 ambas organizaciones se unificaron, dando continuidad a una tradición de participación ciudadana que había acompañado el crecimiento y las transformaciones del Cerro del Moro.
La antigua Asociación Primero de Mayo también destacó por iniciativas culturales como la Biblioteca de la Esperanza, un proyecto desarrollado entre 1997 y 2006 que acercó la lectura y las actividades educativas a los vecinos.
Aquellas experiencias demostraron que el movimiento asociativo no se limitaba a reclamar mejoras urbanísticas. También buscaba crear oportunidades de encuentro, formación y participación.
La vivienda, una reivindicación histórica
Uno de los principales compromisos de Claridad ha sido la defensa de las familias afectadas por el prolongado proceso de remodelación del Cerro del Moro.
Desde que comenzaron las actuaciones urbanísticas en los años noventa, distintas generaciones de vecinos han vivido pendientes de la rehabilitación, demolición o sustitución de los antiguos bloques residenciales.
La asociación ha mantenido reuniones con responsables municipales y autonómicos para reclamar avances en las fases pendientes.
Un momento significativo tuvo lugar en diciembre de 2022, cuando el Defensor del Pueblo Andaluz, Jesús Maeztu, se reunió en la sede de Claridad con representantes vecinales e institucionales para abordar la situación de las fases séptima y octava de la remodelación.
Aquel encuentro reflejó la importancia de la participación ciudadana en un proceso que afecta directamente a las condiciones de vida de numerosas familias.
Solidaridad y compromiso social
La actividad de Claridad también ha estado vinculada a las necesidades sociales del barrio.
En 2022, la asociación colaboraba en la distribución mensual de alimentos para más de cien familias, mediante iniciativas coordinadas con servicios sociales y entidades como Cruz Roja.
A esta labor se sumaban campañas solidarias, actividades culturales y propuestas destinadas a favorecer la convivencia.
Su sede también ha acogido encuentros formativos y actividades relacionadas con la seguridad de los edificios, la participación comunitaria y las tradiciones gaditanas.
Son iniciativas que muestran cómo una asociación vecinal puede convertirse en un espacio de apoyo y encuentro, más allá de las reivindicaciones urbanísticas.
Una asociación vinculada a su gente
A lo largo de su trayectoria, distintas personas han asumido responsabilidades en Claridad, entre ellas Julia Sánchez y Candelaria Grimaldi, vinculadas a etapas importantes de la defensa de las viviendas del Cerro del Moro.
Pero la historia de una asociación no se escribe únicamente desde sus presidencias.
También pertenece a los vecinos que participan en las reuniones, colaboran en las actividades, trasladan sus preocupaciones y dedican parte de su tiempo a mejorar la vida colectiva.
En un barrio marcado por profundas transformaciones urbanísticas, Claridad representa una parte de esa memoria de participación y compromiso ciudadano.
Porque las viviendas pueden cambiar, las calles pueden transformarse y los edificios pueden desaparecer, pero la historia de quienes lucharon por mejorar sus condiciones de vida merece permanecer.
«La verdadera fuerza de un barrio no está solamente en sus edificios, sino en las personas que se unen para defender el lugar donde viven.»
Parroquia de la Asunción de Nuestra Señora
Un espacio de fe y encuentro en el Cerro del Moro
En nuestro recorrido por el barrio, Ana María Sanjuán se detiene ante la parroquia de la Asunción de Nuestra Señora, uno de los espacios religiosos de esta barriada gaditana. Además de su función espiritual, la parroquia forma parte de la vida comunitaria del Cerro del Moro, donde las relaciones vecinales y los lugares de encuentro han desempeñado históricamente un papel importante. Su presencia recuerda la dimensión religiosa y social que también forma parte de la identidad del barrio.
«Hay puertas que se abren a la fe y otras que, desde la cercanía,
ayudan a mantener unida a una comunidad.»
Calle Alcalde Blázquez
El corazón de la vida vecinal del Cerro del Moro
Ana María Sanjuán recorre la calle Alcalde Blázquez, una de las vías más representativas y con mayor significado histórico del Cerro del Moro. Durante décadas, esta calle ha sido un importante espacio de convivencia, encuentro y reivindicación vecinal. Sus edificios, balcones y fachadas forman parte de la memoria cotidiana de generaciones de familias gaditanas. Ante la escasez histórica de plazas y espacios abiertos, Alcalde Blázquez adquirió un especial protagonismo como lugar de relación entre los habitantes del barrio.
«Hay calles que sirven para llegar a un destino y otras que, con el tiempo,
se convierten en el corazón de un barrio.»
Entre dos generaciones de viviendas
El contraste urbano del Cerro del Moro
En las calles del Cerro del Moro conviven edificios de distintas épocas. A un lado, construcciones renovadas; al otro, bloques antiguos cuyas fachadas muestran el paso del tiempo y las necesidades de conservación.Esta imagen refleja el contraste de un barrio que lleva más de tres décadas inmerso en un proceso de remodelación residencial, con actuaciones todavía pendientes de finalizar.
«El tiempo deja huellas en los edificios,
pero también recuerda las transformaciones que aún están por llegar.»
La vida entre sus calles
Espacios cotidianos del Cerro del Moro
Los edificios residenciales, los pequeños comercios y las zonas peatonales configuran el paisaje urbano del Cerro del Moro. Entre fachadas, árboles y establecimientos de proximidad transcurre buena parte de la actividad diaria de sus habitantes. Estos espacios, surgidos y transformados con el crecimiento del barrio, cumplen una función que va más allá del tránsito: facilitan el encuentro, las relaciones vecinales y la convivencia entre generaciones.
«La vida de un barrio también se escribe en esos lugares
donde lo cotidiano se convierte en encuentro.»
Calle Sor Cristina López García
La vida cotidiana entre las viviendas del Cerro del Moro
La calle Sor Cristina López García forma parte del entramado residencial del Cerro del Moro, donde los bloques de viviendas, los árboles y los espacios de tránsito reflejan la transformación urbana experimentada por el barrio. En esta calle se encuentra también la sede de Amigas al Sur, una asociación cuya labor solidaria ha convertido este rincón de Cádiz en un referente de atención social y apoyo a las familias más vulnerables.
«Hay calles que guardan historias entre sus fachadas y otras que,
además, enseñan el valor de ayudar a los demás.»
La vida de un barrio: convivencia, comercio y compromiso vecinal
El Cerro del Moro no se entiende únicamente a través de sus viviendas, sus calles o los proyectos de rehabilitación que han marcado su historia. Para comprender su identidad hay que acercarse también a las personas, los pequeños comercios, las asociaciones y los espacios que sostienen su vida cotidiana.
La calle Alcalde Blázquez constituye uno de sus principales referentes. Durante generaciones, esta vía ha formado parte de la vida diaria de sus habitantes, convirtiéndose en un lugar de tránsito, encuentro y relaciones vecinales.
En torno a sus calles se distribuyen establecimientos de proximidad, pequeños negocios y servicios que contribuyen a mantener la actividad económica y social del barrio. Son comercios que, además de atender las necesidades cotidianas, favorecen el trato cercano entre quienes viven en él.
El movimiento vecinal
El asociacionismo ha desempeñado un papel importante en la historia del Cerro del Moro.
La Asociación de Vecinos Claridad representa esa tradición de participación ciudadana, reivindicación y defensa de las necesidades del barrio.
Junto a ella, otras iniciativas vecinales y sociales han contribuido a fortalecer las relaciones comunitarias y a reclamar mejoras en las condiciones de vida de sus habitantes.
La participación de los vecinos ha acompañado durante décadas las transformaciones urbanísticas del Cerro del Moro, especialmente las relacionadas con la vivienda y los espacios públicos.
Espacios de convivencia y servicios
La parroquia de la Asunción de Nuestra Señora forma parte de los referentes históricos y sociales del barrio. Más allá de su actividad religiosa, constituye un espacio de encuentro para diferentes generaciones.
Los equipamientos educativos, deportivos y comunitarios, junto con los espacios peatonales y las zonas de convivencia, completan una estructura urbana que continúa adaptándose a las necesidades de sus habitantes.
Sin embargo, la vida de un barrio también depende de aquello que no siempre aparece en los planos urbanísticos: las relaciones personales, el acompañamiento y las redes de ayuda.
Amigas al Sur, la solidaridad cotidiana
Entre las entidades sociales del Cerro del Moro destaca Amigas al Sur, dirigida por Pepa Fernández Vidal.
Su comedor social y sus iniciativas de apoyo a personas y familias en situación de vulnerabilidad representan una importante labor comunitaria que trasciende los límites del barrio.
Amigas al Sur es también un ejemplo del papel que desempeñan las asociaciones en la atención a las necesidades sociales y en la construcción de redes de solidaridad.
Su trayectoria merece un espacio propio dentro de este recorrido por el Cerro del Moro.
Un barrio que continúa construyéndose
El Cerro del Moro sigue afrontando importantes desafíos relacionados con la vivienda, la convivencia, la conservación de sus edificios y la mejora de los espacios públicos.
Pero su historia no puede contarse únicamente desde las dificultades.
También está escrita por quienes abren sus negocios cada mañana, participan en las asociaciones, acompañan a sus vecinos y trabajan para mejorar su entorno.
Porque la transformación de un barrio no depende exclusivamente de sus edificios, sino también de la comunidad que los habita.
«Un barrio no se construye solamente con viviendas y calles.
También se construye con las personas que deciden cuidar de quienes viven a su lado.»
Entre fachadas y recuerdos
La arquitectura popular y la vida cotidiana del Cerro del Moro
Los bloques de viviendas, las fachadas de distintos colores y la ropa tendida forman parte de la imagen más cotidiana del Cerro del Moro. Estos edificios representan una etapa de su desarrollo residencial, cuando numerosas familias trabajadoras encontraron aquí su hogar. Los espacios abiertos entre bloques han servido durante generaciones como lugares de paso, encuentro y convivencia vecinal.
«Entre balcones y ropa tendida permanece la memoria de un barrio
que ha aprendido a compartir mucho más que sus calles.»
Las alturas del Cerro del Moro
Una mirada a la arquitectura residencial del barrio
Entre los edificios del Cerro del Moro destacan algunos bloques de mayor altura, testigos del crecimiento urbano de esta zona de extramuros durante la segunda mitad del siglo XX.
Sus balcones acristalados, ventanas y fachadas reflejan las transformaciones realizadas por las familias a lo largo de los años. Cada vivienda forma parte de una historia colectiva marcada por el trabajo, la convivencia y el arraigo al barrio.
«Detrás de cada ventana hay una historia;
juntas, todas ellas construyen la memoria de un barrio.»
Calle Trafalgar
Entre las fachadas de un barrio con historia
La calle Trafalgar conserva parte de la imagen residencial más tradicional del Cerro del Moro. Sus bloques de viviendas, balcones acristalados y fachadas marcadas por el paso del tiempo reflejan una etapa importante del crecimiento urbano de esta zona de Cádiz. En estas calles estrechas, donde las viviendas se levantan unas frente a otras, transcurre la vida cotidiana de numerosas familias. Un paisaje que también recuerda la necesidad de continuar avanzando en la conservación y renovación del patrimonio residencial del barrio.
«Hay calles donde el tiempo parece detenerse,
mientras la vida continúa detrás de cada ventana.»
Un barrio entre el presente y el futuro
La transformación urbana del Cerro del Moro
Entre los bloques residenciales y las calles arboladas del Cerro del Moro, las grúas que se alzan en el horizonte anuncian nuevas construcciones y cambios en el paisaje urbano. La imagen refleja dos realidades que conviven en esta zona de extramuros: la vida cotidiana de un barrio consolidado y una ciudad que continúa creciendo y transformándose. Un contraste que invita a reflexionar sobre la importancia de acompañar el desarrollo urbanístico con mejoras en la vivienda, los servicios y los espacios de convivencia.
«Mientras la vida sigue su camino por las calles,
el horizonte dibuja una ciudad que todavía está por construirse.»
67 nuevas viviendas para el Cerro del Moro
La séptima fase de la remodelación residencial del barrio
La construcción de 67 viviendas públicas en alquiler social representa un nuevo avance en el proceso de transformación del Cerro del Moro, iniciado hace más de tres décadas. Esta promoción, impulsada por la Junta de Andalucía a través de la Agencia de Vivienda y Rehabilitación de Andalucía (AVRA), forma parte de la séptima fase de la remodelación integral del barrio. El nuevo edificio, concebido con criterios de eficiencia energética, permitirá avanzar en el realojo de familias afectadas por la sustitución de los antiguos bloques residenciales. Una actuación que pone de manifiesto la importancia de dar continuidad a las fases pendientes para completar la renovación urbanística del Cerro del Moro.
«Una vivienda nueva no es solamente una construcción:
es la oportunidad de recuperar la tranquilidad, la seguridad y la ilusión de un hogar.»
La nueva fisonomía del Cerro del Moro
La renovación residencial y el crecimiento urbano del barrio
Los grandes bloques residenciales forman parte del paisaje actual del Cerro del Moro y reflejan las distintas etapas de su transformación urbanística. La construcción de nuevas viviendas ha permitido modificar progresivamente la estructura del barrio, sustituyendo parte de las antiguas edificaciones y mejorando las condiciones de habitabilidad de numerosas familias. Sin embargo, la renovación del Cerro del Moro continúa siendo un proceso abierto, en el que la vivienda, los espacios públicos y la calidad de vida de sus habitantes siguen ocupando un lugar fundamental.
«Las ciudades cambian de aspecto con los años, pero son las personas quienes dan sentido a cada una de sus transformaciones.»
Un descanso en el camino
Entre conversaciones, encuentros vecinales y la vida cotidiana del Cerro del Moro
Después de un largo recorrido por las calles del Cerro del Moro, Ana María Sanjuán encuentra un momento para descansar en una de sus plazas, rodeada de árboles, bancos y juegos infantiles. La jornada ha estado marcada por conversaciones espontáneas, encuentros con vecinos y la escucha de sus inquietudes, recuerdos y necesidades. Esta plaza, donde se reúnen familias y juegan los más pequeños, ofrece también la oportunidad de detenerse y observar la vida cotidiana de un barrio que tiene mucho que contar.
«Conocer un barrio no consiste solamente en recorrer sus calles,
sino en detenerse, escuchar y comprender a quienes les dan vida.»
Un hogar para quienes no lo tienen
El recurso municipal de alojamiento para personas sin hogar en la calle Setenil de las Bodegas
En nuestro recorrido por el Cerro del Moro encontramos un edificio destinado a una de las necesidades sociales más importantes: ofrecer alojamiento a personas que carecen de un hogar. El Ayuntamiento de Cádiz, a través de PROCASA, destinó este inmueble municipal de la calle Setenil de las Bodegas a un recurso de alojamiento para personas sin hogar, con 11 alojamientos y capacidad para 22 personas. Su finalidad es proporcionar una alternativa habitacional temporal, vinculada a la atención de los Servicios Sociales municipales, y contribuir a que las personas atendidas puedan avanzar hacia una situación de mayor estabilidad. Una actuación que recuerda que la vivienda pública también cumple una función esencial en la atención a las personas más vulnerables.
«Hay puertas que no solo dan acceso a una vivienda, sino también a la oportunidad de recuperar la dignidad, la seguridad y un nuevo comienzo.»
Una esquina del Cerro del Moro
La arquitectura residencial y los rincones cotidianos del barrio
En la calle Setenil de las Bodegas, este edificio destaca por su peculiar arquitectura, con una fachada estrecha, balcones acristalados y una esquina que marca el encuentro entre dos espacios urbanos.
Como tantos otros inmuebles del Cerro del Moro, forma parte de un paisaje residencial construido a lo largo de distintas etapas, donde cada calle conserva detalles de la historia y la evolución del barrio.
Son rincones que pueden pasar inadvertidos, pero que también merecen una mirada dentro de nuestro recorrido.
«Cada esquina guarda una perspectiva diferente de la ciudad,
y una pequeña parte de su memoria.»
A la escucha del vecindario
Las conversaciones que permiten conocer la realidad del Cerro del Moro
El recorrido por el Cerro del Moro continúa junto a sus vecinos. Ana María Sanjuán comparte el camino y escucha de primera mano las inquietudes, necesidades y propuestas de quienes conocen el barrio desde su propia experiencia. Son encuentros que permiten acercarse a una realidad que no siempre aparece en los informes: las dificultades cotidianas, los problemas de convivencia y el deseo compartido de mejorar el entorno. Porque conocer un barrio también significa dedicar tiempo a escuchar a quienes lo habitan.
«A veces, las conversaciones más importantes no suceden alrededor de una mesa, sino caminando junto a quienes tienen algo que contar.»
Cerro del Moro dice basta
La preocupación vecinal ante el problema de las drogas y la convivencia
Un pequeño cartel colocado en una palmera refleja una de las principales preocupaciones actuales del Cerro del Moro: el problema de las drogas y sus consecuencias para la convivencia vecinal. Bajo el lema «Cerro del Moro dice basta ya», los vecinos convocan una concentración y marcha para reclamar soluciones y recuperar la tranquilidad en sus calles. Una reivindicación que nace de quienes viven diariamente esta situación y reclaman mayor seguridad, atención social y respuestas eficaces de las administraciones.
«Detrás de cada reivindicación hay vecinos que no quieren abandonar su barrio, sino recuperar la tranquilidad de vivir en él.»
La cocina de Amigas al Sur
El corazón de una labor solidaria impulsada por Pepa Fernández Vidal
En esta cocina del comedor social de Amigas al Sur se preparan diariamente alimentos destinados a personas y familias que atraviesan situaciones de vulnerabilidad. Bajo la dirección de Pepa Fernández Vidal, y gracias al trabajo de voluntarias y colaboradores, este espacio se ha convertido en un referente de solidaridad en el Cerro del Moro, extendiendo su ayuda a otros barrios de Cádiz. Entre fogones, alimentos y mesas de trabajo se desarrolla una labor que va mucho más allá de ofrecer una comida: acompañar y atender una necesidad básica con cercanía y respeto.
«Hay cocinas donde se preparan alimentos y otras donde, además,
se alimenta la esperanza.»
AMIGAS AL SUR
CUANDO LA SOLIDARIDAD TIENE NOMBRE DE MUJER
Pepa Fernández Vidal y una historia de compromiso social que nació en el Cerro del Moro y hoy alcanza a toda la ciudad de Cádiz.
En el Cerro del Moro existe un lugar donde cada mañana se trabaja para que muchas personas puedan afrontar una de sus necesidades más básicas: alimentarse.
Es la sede de Amigas al Sur, una asociación que ha convertido la solidaridad vecinal en una labor continuada de atención a familias, menores y personas en situación de vulnerabilidad.
Al frente se encuentra Pepa Fernández Vidal, una mujer cuya trayectoria está estrechamente vinculada al compromiso social y a la defensa de quienes atraviesan mayores dificultades.
De un grupo de mujeres a un comedor social
La historia de Amigas al Sur comenzó en 2008, cuando un grupo de mujeres que compartían actividades y talleres en el barrio empezó a conocer de cerca las dificultades económicas de algunas familias.
Lo que inicialmente fue una iniciativa de ayuda entre vecinas terminó convirtiéndose en un proyecto de mayor alcance.
Comenzaron preparando alimentos para unas pocas familias. Con el tiempo, las necesidades aumentaron y aquella pequeña iniciativa se transformó en un comedor social que hoy atiende a personas procedentes de distintos puntos de Cádiz.
Mucho más que un plato de comida
La actividad de Amigas al Sur no se limita a su cocina.
A lo largo de su trayectoria, la asociación ha desarrollado iniciativas relacionadas con la infancia, el apoyo escolar, la distribución de alimentos, la entrega de ropa y la participación social de las mujeres.
En 2021, el Ayuntamiento de Cádiz cedió a la entidad un espacio municipal anexo a su sede de la calle Sor Cristina López García, destinado a ampliar sus actividades comunitarias, entre ellas talleres de inserción y apoyo educativo.
La asociación se ha convertido así en un punto de referencia para muchas personas que necesitan algo más que una ayuda puntual.
La realidad de las cifras
Durante 2026, Amigas al Sur ha continuado afrontando una elevada demanda de asistencia.
En marzo, su comedor atendía aproximadamente a 150 personas diarias. Durante el verano, la cifra llegó a acercarse a las 200 comidas al día, debido, entre otros factores, al cierre temporal de otros recursos sociales.
La entidad también ha atravesado dificultades económicas para garantizar la continuidad del servicio, lo que ha motivado distintas peticiones de apoyo institucional y ciudadano.
Detrás de estas cifras hay una realidad que no siempre resulta visible: personas mayores, familias con menores, personas sin hogar y ciudadanos cuyos ingresos no alcanzan para cubrir sus necesidades básicas.
Pepa Fernández Vidal, compromiso con su barrio
Hablar de Amigas al Sur es hablar también de Pepa Fernández Vidal.
Su trabajo ha estado acompañado por mujeres voluntarias, colaboradores, entidades sociales y personas anónimas que han contribuido a mantener abierto el comedor durante años.
Pepa ha defendido públicamente la necesidad de contar con recursos suficientes y estables para garantizar la continuidad de una actividad que considera esencial para muchas familias.
Pero su compromiso también se extiende a la convivencia y a las preocupaciones de los vecinos del Cerro del Moro.
La reciente reunión celebrada en la sede de Amigas al Sur, en la que participaron vecinos del barrio, Ana María Sanjuán y Agenda Cádiz, refleja esa implicación con las necesidades de su entorno.
Un encuentro que nació de una conversación previa entre Pepa y la concejala y que permitió escuchar directamente las preocupaciones vecinales relacionadas con la convivencia y el tráfico de drogas.
Una historia que merece ser contada
En Cádiz desde sus Barrios buscamos conocer la historia de los lugares, pero también la de quienes contribuyen a mantenerlos vivos.
Amigas al Sur forma parte de esa memoria colectiva del Cerro del Moro.
Su trayectoria permite comprender cómo una iniciativa surgida entre un pequeño grupo de mujeres puede convertirse en un recurso social de referencia para toda una ciudad.
Una labor que merece reconocimiento, pero también continuidad y estabilidad.
Porque detrás de cada comida preparada hay personas que necesitan ayuda y otras que han decidido dedicar parte de su vida a proporcionarla.
«Hay mujeres que no esperan a que el mundo cambie.
Se levantan cada mañana y comienzan a cambiarlo desde su propio barrio.»
De Loreto al Cerro del Moro
Una entrada que conecta dos barrios de extramuros
Desde la barriada de Loreto, este acceso nos introduce en el Cerro del Moro, donde un característico edificio de fachada amarilla se alza entre dos vías, marcando una perspectiva singular del paisaje urbano. Ambos barrios, desarrollados durante la expansión de Cádiz en la segunda mitad del siglo XX, comparten una historia de crecimiento residencial, convivencia y transformación urbanística. Hoy, sus calles y avenidas mantienen una conexión que forma parte de la vida cotidiana de numerosos vecinos.
«Hay caminos que nos llevan de un barrio a otro,
pero son las personas quienes hacen que sus historias se encuentren.»
El futuro hospital de Cádiz
Un proyecto sanitario en los terrenos próximos al Cerro del Moro
Durante nuestro recorrido llegamos al solar donde está proyectada la construcción del nuevo hospital de Cádiz, una infraestructura largamente esperada que pretende modernizar y ampliar la atención sanitaria de la ciudad y su entorno. Ana María Sanjuán observa los terrenos, todavía sin edificar, que representan uno de los grandes proyectos pendientes para el futuro de Cádiz. Su desarrollo supondría una importante transformación de esta zona de extramuros, tanto por la actividad sanitaria como por las nuevas necesidades de accesibilidad, transporte y servicios.
«Hay terrenos que parecen vacíos, pero que guardan proyectos capaces de transformar el futuro de toda una ciudad.»
Una última mirada al Cerro del Moro
Despedimos el barrio y dirigimos nuestros pasos hacia Loreto, la próxima etapa de nuestro recorrido.
Llegamos al final de nuestro recorrido por el Cerro del Moro. Atrás quedan sus calles, sus viviendas, los encuentros con sus vecinos y las historias que nos han permitido conocer mejor la realidad de esta barriada gaditana.
Nos despedimos de un barrio que continúa transformándose, con sus reivindicaciones, sus dificultades y, sobre todo, con personas comprometidas con mejorar la convivencia y el futuro de su comunidad.
Ana María Sanjuán y Agenda Cádiz miran ahora hacia Loreto, nuestro próximo destino en este viaje por la memoria, el presente y la vida cotidiana de los barrios de Cádiz.
«Cada barrio que dejamos atrás nos entrega una parte de su historia.
Cada barrio que nos espera nos invita a descubrir otra.»